Tengo un marcapasos muy inquieto y apurado en el corazón, corazón que se ha guardado cada latido de quienes lo amaron, y lo amaron tanto, tanto, que dejaron sin pensarlo todo el amor en mis manos, manos atrevidas buscando la vida, y la vida siguiendo a mi sombra, para ver que hacía, su atorranta favorita, esa a la que trajeron a este mundo sin querer, y mal nacida. Microrelato.